Señor Dios Todopoderoso, estoy aquí delante de Tú Divina Presencia para mostrarte mi amor, fe, gratitud y alegría que brotan desde el fondo de mi corazón.
Sé que al hablar contigo, al creer en ti y en tus promesas, todo está resuelto.
Por esta razón activo el amor del poder universal, que limpia todo lo que podía impedir que vea mi naturaleza abundante. Me dé cuenta de mi poder ilimitado.
Activo mi naturaleza de opulencia, de riqueza, abundancia de dinero, bienestar y alegría, que me pertenece por derecho divino.
Todo esto que deseo para mi, lo deseo para mi familia, mi país y para toda la humanidad.
Te agradezco mi Dios, por tú fidelidad, porque tus promesas se cumplen en mi vida y en todos los que nos rodean.
¡Hecho está!
Gracias Señor, porque me has escuchado.
¡Así es, así será y hecho está!
""Reiki es el gran amor incondicional que absolutamente todos necesitamos para estar en perfecta relación armónica con nosotros mismos y lo que nos rodea."
Claudia Zamora"